Cuba

Cuba combate delitos vinculados al desvió y sustracción de combustible

La Fiscalía General de la República de Cuba informó que el enfrentamiento contra los delitos relacionados con el desvío y sustracción de combustible gana en efectividad, un paso vital en la situación energética coyuntural que vive hoy la isla caribeña
Hasta agosto de 2019 se conoció de más de 460 procesos penales asociados al combustible, puntualizó el fiscal jefe de la Dirección de Procesos Penales de la entidad antes mencionada, Edward Roberts.

Más allá de las fisuras este resultado muestra mayor coordinación y efectividad en el enfrentamiento, dijo el funcionario.

Entre las acciones negativas que más inciden figuran la receptación, apropiación indebida y malversación, detalló.

Asimismo, fueron detectados casos de ómnibus urbanos, cuyos choferes no dan los recorridos previstos, roban el combustible y, para no levantar sospechas, depositan el dinero que hubiese correspondido a la recaudación diaria, comentó Roberts citado por el diario Granma.

Tales hechos, consideró, resultan extremadamente repudiables, sobre todo en el contexto actual, pues no solo afectan al Estado, sino que dañan directamente a la población, al privarla de un servicio tan sensible.

A despecho de la labor realizada hay que seguir incrementando el trabajo integrado, el control interno y, sobre todo, la sistematicidad y la permanencia del control, la exigencia, el enfrentamiento y la severidad en las respuestas a los hechos,instó el funcionario de la Fiscalía General del República.

Aunque el enfrentamiento al desvío de combustible no constituye una medida puntual por el desabastecimiento de los últimos días, y sí una estrategia constante para corregir un problema añejo, cierto es que las crisis exigen reforzar el control, en pos de evitar que se dilapiden o malversen los recursos del Estado, sobre todo cuando son escasos.

Ante la baja disponibilidad de combustible, la Fiscalía General de la República (FGR), como el país todo, ha intensificado su fiscalización, más allá de que este asunto se incluye, invariablemente, en cada acción de control, en particular desde 2015, fecha en que, por indicaciones del General de Ejército Raúl Castro Ruz, se revisaron y actualizaron todos los procedimientos de este Órgano para el control de dicho recurso.

De acuerdo con Carlos Mendieta Palomino, fiscal jefe de la Dirección de Verificaciones Fiscales de la FGR, en 2019 se han realizado, en materia de combustible, 49 acciones de control: 22 a la cadena de transportación ferroviaria y 27 a otras entidades del transporte terrestre; se detectaron 334 violaciones, las cuales dieron lugar a la solicitud de 459 medidas disciplinarias y se radicaron diez hechos delictivos.

Las principales tendencias, dijo, siguen apuntando a irregularidades en el control de las tarjetas magnéticas, la no investigación de altas cifras de faltante de combustibles, apropiación del recurso, deficiente confección y custodia de los documentos primarios; así como no realización de análisis periódicos de las normas de consumo de los medios de transporte.

Debido a estas violaciones, informó, fue aprobada la reducción del 50 % del combustible administrativo para el trimestre septiembre-octubre-noviembre a seis unidades empresariales de base de ferrocarriles, transporte y transporte de cargas y pasajeros, lo que equivale a poco más de 22 000 litros de diésel y 12 000 de gasolina.

Y también en el ámbito penal se han fortalecido las actuaciones, al decir de Edward Roberts Campbell, fiscal jefe de la Dirección de Procesos Penales de la FGR.

Hasta agosto de 2019, la Fiscalía ha conocido de más de 460 procesos penales asociados al desvío o sustracción de combustible, cifra que, más allá de las fisuras, «muestra mayor coordinación y efectividad en el enfrentamiento», a juicio de Roberts Campbell.

Entre los delitos que más inciden figuran la receptación, apropiación indebida y malversación; entretanto los territorios con mayor incidencia son La Habana, Holguín y Villa Clara, que concentran casi el 40 % de los hechos detectados en el país.

Detalló, entre las modalidades del delito, la compra de combustible por particulares a trabajadores estatales, sustracción del combustible de los depósitos de los medios de transporte e incluso, se han detectado casos de ómnibus urbanos, cuyos choferes no dan los recorridos previstos, roban el combustible y, para no levantar sospechas, depositan el dinero que hubiese correspondido a la recaudación diaria.

Tales hechos, consideró, resultan extremadamente repudiables, sobre todo en el contexto actual, pues no solo afectan al Estado, sino que dañan directamente a la población, al privarla de un servicio tan sensible.

Durante 2018 y 2019, en palabras de Edward Roberts, «se aprecia un perfeccionamiento en el análisis de los casos y en el control del combustible. No obstante, hay que seguir incrementando el trabajo integrado, el control interno y, sobre todo, la sistematicidad y la permanencia del control, la exigencia, el enfrentamiento y la severidad en las respuestas a los hechos».

EN CIFRAS

213 000 litros de combustibles ocupados.

44 % de los casos tramitados con celeridad (atestado directo).

67 % de los acusados se les impuso la medida cautelar de prisión provisional.

93% de los acusados se les ha interesado medidas privativas de libertad.

20 juicios ejemplarizantes aproximadamente.

+ de 30 vehículos ocupados y más de una decena de viviendas.

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *