Politica

Centinelas de los montes y el futuro

Aniversario 60 del Cuerpo de Guardabosques

Por Francisco Arias Fernández

En fecha tan temprana de la Revolución como el 10 de abril de 1959,  se aprobó la Ley N° 239, conocida como el “Plan de Repoblación Forestal por el Ejército Rebelde”, para que al propio tiempo que se realizara la Reforma Agraria, “planificar la recuperación, conservación, fomento y aprovechamiento de los recursos naturales renovables del país, protegiendo los montes; repoblando los suelos forestales y organizándolos como fuentes permanentes de materia prima y trabajo estable, en beneficio de la economía y el progreso general de la Nación”.

Una visión de futuro convertida en voluntad política por la dirección de la Revolución que resistió y venció los imposibles; los rigores de la naturaleza, las agresiones externas y políticas hostiles para apoderarse de nuestros recursos naturales, sabotearlos y limitar nuestras capacidades económicas.

El Cuerpo de Guardabosques del Ministerio del Interior, que cumple el próximo 10 de abril seis décadas de duro bregar, ha desempeñado un papel fundamental en la protección del medio ambiente, el patrimonio forestal y la fauna silvestre, aportes indiscutibles a la Defensa, la Seguridad del Estado y el Orden Interior, y vigía permanente del cumplimiento estricto del espíritu de aquella Ley revolucionaria y futurista, presente a lo largo del pensamiento y obra de nuestro Comandante en Jefe, quien siempre defendió la idea de que un mundo mejor es posible, siempre y cuando fuéramos defensores de la naturaleza, la protegiéramos y afrontáramos responsablemente los desafíos del cambio climático y los fenómenos naturales.

Los guardabosques han tenido entre sus responsabilidades y prioridades  a lo largo de estos años, la protección del patrimonio forestal y la fauna silvestre en los macizos montañosos y humedales (Cordillera de Guaniguanico, Guamuhaya, Nipe-Sagua-Baracoa, la Sierra Maestra y Ciénaga de Zapata); en las áreas con incidencia de alta peligrosidad de incendios forestales; los bosques en el litoral y los cayos adyacentes; las fajas forestales en embalses, ríos y arroyos, así como las existentes en las cabeceras de las cuencas hidrográficas, manantiales y ojos de agua, todos estratégicos para la defensa y seguridad del país.

Anualmente, participan de conjunto con el Ministerio de la Agricultura, la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), los Comités de Defensa de la Revolución y otras organizaciones e instituciones en la Campaña de protección contra incendios forestales, que ha permitido consolidar gradualmente los niveles de efectividad en el enfrentamiento a los siniestros;  el funcionamiento de las estructuras que aseguran tan importantes acciones preventivas y favorecen la articulación de los mecanismos de respuesta en menor tiempo lo que permite disminuir el impacto o los daños a grandes extensiones de bosques.

Ejemplo del permanente enfrentamiento a complejos desafíos son algunos de los resultados principales del año 2018 cuando enfrentaron  256  incendios forestales, de ellos 219 en el período de mayor peligrosidad (enero – mayo), incluidos nueve clasificados en las categorías de grandes y muy grandes.  La negligencia sigue siendo la principal causa de estos hechos, asociadas a la quema de desechos, pajas y otros productos en el campo sin adoptar las medidas de seguridad necesarias ni la debida autorización, el tránsito de vehículos sin matachispas, transeúntes o fumadores irresponsables, los cazadores y pescadores furtivos.

Como parte de las acciones preventivas realizadas en ese contexto, a nivel nacional ejecutaron más de 50 mil acciones de educación y divulgación a través de los diferentes medios de comunicación masiva territoriales, que contribuyeron a elevar la percepción de riesgo entre las empresas y la población en general.

Asimismo, como parte de las acciones de enfrentamiento a las actividades ilícitas en las áreas protegidas por los guardabosques, en 2018 se impusieron más de 11 mil multas, por transporte, comercio, tenencia y tala ilegal de productos forestales; ilegalidades sobre la fauna silvestre, principalmente las especies de aves, mamíferos y moluscos terrestres; caza ilícita que  afectó principalmente especies de aves canoras (negritos, tomeguines, azulejos, palomas, cotorras, torcazas), destinadas al comercio ilegal con fines de lucro.

En la etapa fueron decomisados 1733.90 m³ de madera. Se mantienen el cedro, roble, caoba, pino, ocuje, granadillo, guácima, guayacán, majagua, baría y algarroba como las especies más afectadas.

De conjunto con otras fuerzas del MININT y la población, los guardabosques también participan activamente en la prevención y enfrentamiento a ilegalidades y violaciones a las regulaciones establecidas para el uso racional de los recursos naturales, así como contra la siembra y cosecha de marihuana, como parte de la estrategia del país de tolerancia cero y de llevar este combate a todos los escenarios proclives.

El Cuerpo de Guardabosques se inserta en un sistema integral donde intervienen otros organismos e instituciones estatales, que con sus respectivas acciones especializadas de regulación y control se complementan entre sí. A sus integrantes le corresponde participar –con sus medios y métodos particulares– en el sistema para el control, la vigilancia y conservación de los recursos forestales y faunísticos del país, en estrecha vinculación con los Ministerios de la Agricultura; Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, las organizaciones políticas, sociales y de masas, entre otros factores, que con su desempeño son centinelas y garantes del futuro.

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